martes, 4 de noviembre de 2014

Topo Wines: beber (bien) a ciegas

Hace unos meses en un intercambio tuitero, un conocido hecho en Mendoza me comentó la experiencia de los topos. Palabras más o menos, el muchacho dijo que se trataba de un "par de tipos del negocio (del vino) que compran un lote a alguna bodega, embotellan y envían a cualquier lugar del país unos vinos de excelente relación precio-calidad. Vos, entonces, confiás en su criterio de elección y comprás a ciegas, por eso lo de topos". O algo así. De movida, resultó una experiencia merecedora de una indagación mayor.

Luego de un barrido elemental para sumar algo más de background, me puse en contacto con Topo Wines. Muy amablemente respondió los mails Andrés Belinsky -quien junto a Juan Pablo Lupiañez lleva las riendas del proyecto-. Allí detalló que cada caja de seis botellas de tres cuarto del por entonces Lote #002 (Cabernet Sauvignon) costaba 300 pesos, más 40 de envío. Me quedé con la recomendación del amigo mendocino y encargué una caja, como para probar. A los pocos días ya estaba en casa y sin poder controlar la ansiedad, abrí la primera botella. Me encantó. Un vinazo con todas las letras, equilibrado, fino, atrapante.



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Felicité a Andrés y le pedí algunas precisiones más sobre el negocio. Me resultó muy interesante el esquema de:
a) Búsqueda de un producto de calidad.
b) Compra de un lote determinado de vino a una bodega.
c) Ofrecimiento de botellas, corchos y etiqueta para luego comercializarlo vía redes sociales, sin intermediarios.
d) Pasarle la pelota al consumidor, diciéndole "confíe en el criterio de los topos, que de esto junan".



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Belinsky explicó que la idea surgió en abril-mayo de 2013. A los pocos meses -octubre- lanzaron el primer lote, el Topo Lote #001 Malbec 2013. "Pensamos que debíamos ofrecer al consumidor un excelente vino a un precio razonable. Pero si lo hacíamos de la manera tradicional, como hacen la mayoría de las bodegas, íbamos a tener una competencia casi infinita y nada nuevo para ofrecer. Imponer una marca nueva sin ofrecer un diferencial potente y atractivo, es casi una condena al fracaso.Así surgió la idea: había que acortar la brecha entre la elaboración del vino y el consumidor", afirmó.



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"Conocemos de manera directa o indirecta a la mayoría de las bodegas de Mendoza y algunas otras regiones. Sabemos que cuentan con excelentes vinos. Estas bodegas, cuando son medianas o chicas, deben recurrir a distribuidores que a su vez le venden a los retailers (vinotecas, comercios, restaurantes) o a subdistribuidores regionales. Cada uno carga su margen sobre el costo. La caja de vino sube y baja de camiones varias veces y espera en varios depósitos. A su vez, la mayor parte se vende al consumidor en una tienda, que debe pagar salarios, alquileres y gastos para estar en la góndola o en la carta. De ahí que el consumidor paga un precio de mercado X. La bodega que elaboró ese vino lo vende a un precio bastante bajo en comparación a lo que paga el consumidor. Si pagas 100 pesos por un vino en la vinoteca, la bodega recibe 20, 25. Y no es que nadie se llene los bolsillos de manera desmedida, es el resultado de la cadena comercial. Las bodegas producen cantidades importantes de vino, si no usan los canales tradicionales van a vender muy poco, de ahi que no puedan prescindir de ellos", puntualizó.

"Nosotros si bien no elaboramos el vino, lo seleccionamos luego de probar muchas opciones y lo embotellamos con nuestra propia marca. Luego lo vendemos directo al consumidor a un precio mas conveniente, ya que se toman un vino por la mitad de precio de lo que lo pagarían en una vinoteca, solo que no conocen de qué bodega es y deben confiar en nuestra selección.
Cuando nos gusta un vino del nivel de precio que buscamos para Topo, nos ponemos en contacto con la bodega y le proponemos comprarle una partida de vino a granel. A veces probamos diferentes variedades o propuestas. Luego negociamos el precio y, si hay acuerdo, embotellamos el lote. Para la bodega es un negocio chico, pero es rápido y seguro. Como nosotros no decimos de qué bodega es el vino, a ellos no los afecta, ya que a ellos les importa cuidar su posicionamiento de precio en el mercado", profundizó Belinsky



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Topo Wines días atrás lanzó su lote #004, 100% Malbec. El 40% del vino pasó 10 meses en barricas de segundo y tercer uso, mientras que el resto quedó en tanques de acero inoxidable. Por supuesto que luego de haber probado el #002, lo compré y también es una bomba (valor 350 pesos por caja más 70 de envío).



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Los otros lotes fueron:

- Lote #001 Malbec. Uvas de Tupungato (Valle de Uco). Tiene un corte del 3% de Petit Verdot y el 50% pasó por roble.

Lote #002 Cabernet Sauvignon. Mínimo cortecito de Merlot (8%). Cabernet de Agrelo (Luján de Cuyo), con algo de Tupungato (Valle de Uco). El 30% pasó 12 meses por barricas de roble, el 50% 10 meses en contacto con duelas y el resto quedó en tanques de acero inoxidable.

- Lote #003 Sauvignon Blanc. Uvas de Ugarteche, Luján de Cuyo. Sin maloláctica ni madera.
  (Fuente: Vinos de Buenos Aires)


Contactate con Topo Wines en Facebook y Twitter. Y probá.





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